Carlos Baño Marhuenda es alumni del Colegio de Fomento Aitana (Elche). Desde el 28 de junio de 2022 es presidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Alicante, cargo al que accedió tras unas elecciones en las que obtuvo el apoyo de más de 3.000 empresarios.
Anteriormente fue vicepresidente de la Cámara, presidente de Alicante Gastronómica y presidente de la Federación de Comercio y Pymes de la provincia de Alicante (FACPYME).
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional desde que saliste del colegio?
Comencé a trabajar durante el verano con 16 años en Pryca (hoy Carrefour) como mozo de almacén y con 18 años me incorporé a la empresa familiar, donde aprendí de la mano de mi padre todas las tareas propias del sector del menaje del hogar, en la empresa familiar Almacenes Marhuenda. Empezando como mozo de almacén, repartidor, vendedor, colaboraciones en compras, etc. hasta asumir las responsabilidades directivas de la empresa. Además, durante este tiempo participé en la puesta en marcha de empresas de diversa índole desde la distribución mayorista, distribución minorista, franquicias, agrupaciones de interés económico, o colaboraciones nacionales e internacionales.
En 2002, decidí centrar gran parte de mi tiempo en retomar mi formación en la gestión y dirección empresarial, cursando hasta cinco especializaciones en Fundesem para afrontar con éxito los retos empresariales que tenía por delante. En ese mismo año, y tras el fallecimiento de mi padre, mentor y referente, dejé la empresa familiar para embarcarme en un proyecto internacional con la gran firma del sector del menaje y utensilios de cocina que es la empresa de origen checo TESCOMA. Actualmente soy el CEO de Tescoma España, tarea que compagino con la presidencia de la Cámara de Comercio.
Además, eres CEO de Tescoma. ¿En qué consiste el día a día de tu actividad profesional?
Por mis obligaciones como presidente de la Cámara, estoy menos tiempo del que me gustaría en mi empresa, aunque sigo de cerca todos los proyectos y procesos que tenemos en marcha y estoy en permanente contacto con mi equipo. No obstante, trato de sacar el mayor tiempo posible todas las semanas para estar físicamente en la empresa, hablar con todos los empleados y conocer de cerca cómo van las cosas, que problemas pueden surgir y tratar de dar solución a cualquier contratiempo que se pueda producir.
A diario estoy en contacto tanto con los trabajadores que desarrollan su labor en administración, almacén y logística o venta directa en nuestras tiendas, como con proveedores y clientes. Es lo que he hecho siempre y lo que he aprendido de mi padre y de mi abuelo. Estar cerca del trabajador y del cliente, porque nos debemos a ellos. Mi padre me dijo una vez que una empresa es un negocio de sangre por dos razones: porque ese negocio familiar es algo que corre por tus venas, pero también porque te dejas hasta la última gota de sangre para que ese proyecto sea un éxito. Así lo he entendido siempre y es lo que trato de aplicar en mi día a día, y por supuesto transmitirlo a mis hijos.
Durante la pandemia dirigiste la acción social llevada a cabo por Alicante Gastronómica y que sirvió comidas a las personas más desfavorecidas de varios municipios de la provincia. ¿Cuántos meses estuvisteis haciendo esta labor? ¿Cuántas comidas repartisteis? Personalmente, ¿qué te ha quedado de toda esta labor?
Efectivamente, empezamos durante la pandemia, en los CDT de Alicante, Benidorm y Torrevieja, la Escuela Municipal de Cocina (hoy CDT) de Elche, posteriormente en Ciudad de la Luz, y actualmente seguimos desde las nuevas cocinas de Mutxamel. Y hasta el momento hemos sido capaces de distribuir cerca de 670.000 menús solidarios gracias a la labor de más de 2.500 voluntarios y el respaldo de más de 900 empresas e instituciones públicas en 37 municipios de la provincia. Una labor en la que también colaboramos con organizaciones como Cáritas o Cruz Roja, así como ONG´s de toda la provincia e incluso asociaciones vecinales. Además, hemos participado en la atención a los refugiados ucranianos en Ciudad de la Luz aportando la comida.
Alicante Gastronómica Solidaria ha sido y es la mayor revolución solidaria de esta provincia, y es quizá la mayor fuente de satisfacción personal para todas las personas que nos hemos involucrado. Yo mismo, junto a mi buen amigo Jesús Navarro, uno de los empresarios con mayor corazón que conozco, salimos a repartir comida a las personas que viven en la calle, en la ciudad de Alicante. Y la sonrisa con la que te agradecen ese gesto es la mayor recompensa que podemos recibir.
Siempre he dicho que los empresarios tenemos la obligación de tratar de devolver a la sociedad todo aquello que la sociedad nos ha dado. Por eso, como te comentaba antes, hemos dado un paso más en este proyecto, que ahora hemos denominado Cámara Solidaria-Alicante Gastronómica Solidaria, con nuevas cocinas en Mutxamel para seguir con esta labor, pero ampliando también nuestro radio de acción hacia el apoyo de proyectos en zonas del planeta muy deprimidas como por ejemplo la iniciativa de un grupo de empresarios alicantinos, entre ellos Juan Amirola, Kiko Murcia o Pablo Serna, a través de Rafiki en Uganda para atacar lacras como la desnutrición y la falta de acceso a agua potable, la ausencia de escolarización o el trabajo infantil.
Fuiste alumno de la tercera Promoción de Aitana. ¿Cómo recuerdas aquella época: compañeros, profesores, vida colegial,…?
Con mucho cariño. Algunos de los mejores momentos de mi vida los he pasado en el Colegio Aitana, y tengo muchos grandes recuerdos en el patio con los amigos, con los profesores. De hecho, hoy en día sigo manteniendo grandes amistades que se forjaron en Aitana. Compañeros como Alex Espinós, hoy don Alejandro, con quien coincidí primero en Maristas y después aquí en Aitana, y también profesores que tuve, como Mariano Ros. Lo cierto es que es una etapa de mi vida que siempre que recuerdo me saca una sonrisa.
¿Qué les dirías a los alumnos que acaban ahora bachillerato?
Voy a ser políticamente incorrecto, pero a la vez coherente con lo que pienso y creo que positivo en cuanto al consejo. Ni todas las salidas profesionales pasan necesariamente por la universidad, ni las mejores opciones profesionales se forjan únicamente en la universidad. Hay muchas opciones que pasan por la formación profesional y por el aprendizaje de oficios. Como hemos comentado, existe una gran demanda de profesionales cualificados por parte de las empresas para puestos muy especializados y con una gran proyección profesional que las universidades muchas veces no son capaces de cubrir. Por tanto, en primer lugar, que valoren muy bien las opciones que se abren ante ellos, que sean valientes, que tengan muy claro que el esfuerzo y el trabajo es el único camino hacia el éxito y que pongan toda su ilusión y energía en el camino que elijan.
¡Gracias, Carlos!